La ONG internacional advirtió un agravamiento de la represión estatal en Cuba, con más de 1.100 prisioneros políticos y condiciones carcelarias que calificó de “centros de exterminio”.
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La organización Prisoners Defenders reveló este jueves que Cuba incorporó 11 nuevos presos políticos en octubre, en medio de una crisis carcelaria marcada por el hacinamiento, la tortura y la expansión de enfermedades infecciosas. Según el informe, cientos de reclusos han muerto por la falta de atención médica y la violencia institucional.
“La represión ya no se limita a los activistas. Hoy alcanza a ciudadanos sin militancia política, atrapados en un sistema que castiga cualquier forma de disidencia”, advirtió la ONG en su comunicado, destacando el deterioro de los derechos fundamentales en la isla.
Entre los casos documentados se encuentran cuatro manifestantes pacíficos de Manicaragua, condenados a entre cinco y seis años de prisión por “desórdenes públicos” tras exigir el restablecimiento del servicio eléctrico. El tribunal sostuvo que los acusados “afectaron la tranquilidad ciudadana”, lo que —según Prisoners Defenders— demuestra el uso del sistema penal como herramienta de castigo político.
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Otro caso alarmante es el de Leonard Richard González Alfonso, detenido en La Habana por colocar carteles con frases como “¿Hasta cuándo?… ¡Nos están matando!”. Padece un trastorno psiquiátrico grave y permanece recluido sin atención médica. “A pesar de su diagnóstico clínico oficial, las autoridades no han garantizado atención médica ni considerado su grave dolencia”, subrayó el reporte.
La represión también alcanzó a los hermanos Manuel y Yunia Jazmín Caballero Oduardo, condenados a cuatro y dos años de prisión tras un desalojo forzoso. La ONG denunció que “la policía actuó con violencia desproporcionada y el proceso se desarrolló sin garantías judiciales”.
El activista Mario Víctor Liqui Rodríguez, promotor de Cuba Decide, fue arrestado por agentes de las “boinas negras” y trasladado al centro de detención Villa Marista. “Su nuevo arresto representa una reincidencia en el patrón de criminalización contra promotores de iniciativas democráticas”, alertó la organización.
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Las prisiones cubanas atraviesan una emergencia sanitaria con brotes de dengue, tuberculosis, fiebre de oropouche y chikunguña. “Cuando se enferman, los aíslan, pero no tienen ni un solo medicamento para darles”, relató un testimonio recogido por la ONG. Varios detenidos mantienen huelgas de hambre, entre ellos Yosvani Rosell García Caso, que lleva 13 días sin comer en protesta por los presos políticos sin juicio.
El informe también recogió los testimonios de José Daniel Ferrer y Luis Robles Elizástigui, recientemente desterrados. Robles, conocido como “el joven de la pancarta”, describió las cárceles cubanas como “centros de exterminio donde la tortura es algo normal y el silencio, algo impuesto”. Ferrer, por su parte, calificó su salida del país como “una deportación política, no una liberación real”.
Según Prisoners Defenders, Cuba cuenta con 1.179 presos políticos, entre ellos 35 menores de edad y 123 mujeres. “La represión es estructural y sistemática. La comunidad internacional no puede seguir mirando hacia otro lado”, concluyó la organización.
Fuente y foto: Infobae


