El consultor en Desarrollo Sustentable Víctor Fratto explicó la situación de los miradores “La Pingüinera” y “La Boca de la Caleta” en Península Valdés, cuyos accesos fueron cerrados temporalmente por sus propietarios, la familia Ferro, generando preocupación en el sector turístico.
Fratto, quien asesora al Ministerio de Turismo y cuenta con experiencia tanto en la gestión pública como privada en Península Valdés, señaló que actualmente se trabaja en un acuerdo que permita mantener ambos miradores abiertos mientras continúan las negociaciones para alcanzar una solución definitiva.
“Desde el Ministerio se viene trabajando para lograr un acuerdo que se firmaría por diez días y permita abrir estos miradores mientras se busca una solución definitiva entre las partes”, explicó Fratto, agregando que el objetivo es “ordenar y regularizar los accesos para garantizar previsibilidad al sector turístico y evitar que estas situaciones se repitan”.
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El consultor recordó que los accesos y el desarrollo inicial de Península Valdés se originaron hace más de cincuenta años “a partir de acuerdos de palabra y relaciones de confianza entre pobladores y autoridades, sin instrumentos legales formales”, lo que hoy exige un proceso de regularización.
La situación generó inquietud entre prestadores turísticos, quienes habían vendido excursiones que incluían el paso por los miradores. “Muchos se encontraron con los accesos cerrados, por eso el ministro de Turismo busca una solución que brinde tranquilidad al sector”, afirmó Fratto.
Este martes se realizó una reunión en Puerto Madryn entre el Ministerio de Turismo y representantes del sector para explicar los avances y próximos pasos. Además, Fratto confirmó que este jueves se concretará un encuentro entre la propietaria de la estancia Ferro y el gobernador Ignacio Torres, tras el cual se esperan novedades sobre el acuerdo definitivo.


