El sistema de descenso que llevará al rover Rosalind Franklin superó una exigente prueba en condiciones similares a las marcianas.
El sistema de paracaídas más complejo jamás diseñado para una misión marciana fue probado con éxito. Así lo confirmó la Agencia Espacial Europea, que busca garantizar el aterrizaje seguro del rover Rosalind Franklin en Marte.
La prueba se realizó con un globo de helio sobre el Círculo Polar Ártico, a casi 30 km de altitud. Desde allí se soltó una cápsula que desplegó los dos enormes paracaídas del sistema ExoMars.
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El descenso simulado recreó las condiciones de la atmósfera marciana, con una densidad apenas del 1% de la terrestre. La cápsula cayó durante 20 segundos y alcanzó casi la velocidad del sonido.
Los paracaídas tienen 15 y 35 metros de diámetro, y este último es el más grande jamás enviado a Marte. Ambos permiten desacelerar de forma progresiva la cápsula antes del encendido de los retrocohetes.
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El aterrizaje en Marte es extremadamente riesgoso: en apenas seis minutos, el módulo debe frenar desde 21.000 km/h hasta tocar suavemente el suelo. Cada elemento del sistema es clave para lograrlo.
La misión ExoMars había sido suspendida en 2021 por la guerra en Ucrania. Ahora, con los paracaídas listos, la ESA confirmó que el proyecto está preparado para reactivarse y llegar al planeta rojo.
Fuente: WIRED.



