El presidente de Rusia, Vladimir Putin, encabezó este sábado el desfile militar por el Día de la Victoria en la Plaza Roja de Moscú, en una ceremonia marcada por estrictas medidas de seguridad y una menor presencia de armamento y líderes internacionales. Durante su discurso, el mandatario volvió a respaldar la ofensiva militar en Ucrania y aseguró que “el triunfo será nuestro”.
La celebración conmemoró el 81° aniversario de la victoria soviética sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial. En ese contexto, Putin vinculó el accionar actual del Ejército ruso con el legado histórico del Ejército Rojo y afirmó que las tropas que combaten en Ucrania “siguen la tradición de los soldados soviéticos”.
En su mensaje, el líder del Kremlin sostuvo que Rusia enfrenta una fuerza “respaldada por todo el bloque de la OTAN” y remarcó la importancia de la unidad nacional. “Estamos juntos, el triunfo fue y siempre será nuestro”, expresó ante militares, funcionarios y delegaciones extranjeras presentes en la ceremonia.
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El desfile tuvo un perfil más austero que en años anteriores debido a las amenazas de ataques vinculados a la guerra con Ucrania. La asistencia internacional también fue reducida y contó únicamente con la presencia de mandatarios de Bielorrusia, Kazajistán, Laos, Malasia y Uzbekistán.
Mientras se desarrollaba el acto en Moscú, Ucrania denunció nuevos ataques rusos sobre las regiones de Sumy y Odessa, pese al alto al fuego que Rusia había prometido en el marco de la conmemoración. Según autoridades ucranianas, los bombardeos dejaron al menos tres muertos y provocaron incendios y daños en viviendas particulares.
La Fuerza Aérea de Ucrania informó además que Rusia lanzó un misil balístico Iskander-M y decenas de drones sobre distintos puntos del territorio. Kiev aseguró haber neutralizado parte de los ataques, aunque confirmó impactos en varias localidades y nuevos daños en infraestructura civil.
Foto: Alexander Nemenov.


