Las calles de Pekín se preparan para un acontecimiento que busca mostrar poder y unidad: el desfile militar del 3 de septiembre por el 80° aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico. El presidente Xi Jinping encabezará la ceremonia, en la que pasará revista a las tropas y ofrecerá un discurso con fuerte carga simbólica.
Durante las últimas semanas, la capital china ha estado marcada por estrictas restricciones de tráfico y refuerzos en el transporte público, en paralelo a un notorio aumento de la seguridad. Todo forma parte de los preparativos de un evento que se perfila como una de las mayores demostraciones de fuerza militar de la última década.
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Entre los invitados de alto perfil destacan el presidente ruso, Vladímir Putin, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, quienes confirmaron su presencia en Pekín. La asistencia de ambos refuerza la imagen de un bloque político alineado con China en un contexto internacional marcado por tensiones con Occidente.
La agencia estatal Xinhua adelantó que participarán cerca de veinte mandatarios internacionales. Entre ellos figuran el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, el mandatario bielorruso Alexander Lukashenko, así como líderes de Irán, Pakistán y Birmania, lo que refuerza la proyección diplomática que China busca exhibir en este aniversario.
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El sudeste asiático también tendrá una fuerte representación, en línea con los esfuerzos de Pekín por consolidar su papel de socio estratégico en la región frente a la influencia de Estados Unidos. El desfile se presenta así no solo como un homenaje histórico, sino también como una declaración política de alcance global.
Fuente: DW.
Foto: stringer/HPIC/picture alliance.


