El Senasa brindó pautas para la población ante la posible presencia de enjambres en espacios públicos o domicilios particulares.
Con la llegada de la primavera, las condiciones climáticas favorecen el crecimiento de colmenas de abejas que, al dividirse, generan enjambres visibles como nubes de insectos que se posan en distintos lugares.
Desde el Programa de Sanidad Apícola del Senasa explicaron que este fenómeno es natural y, en general, las abejas en estado de enjambrazón se muestran mansas, por lo que no representan un peligro real para personas ni mascotas.
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Aun así, recomendaron no acercarse ni intentar espantarlas, y comunicarse con el Senasa o con apicultores rescatistas para garantizar un manejo seguro. Algunos municipios y provincias cuentan con registros de especialistas que pueden intervenir en estos casos.
Además, el organismo recordó que sigue vigente la alerta sanitaria nacional por la posible introducción del pequeño escarabajo de las colmenas (PEC), detectado en países limítrofes, que puede diseminarse a través de los enjambres. Ante una sospecha de su presencia, se debe notificar de inmediato al Senasa a través de sus canales oficiales.


