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Agustín Pichot sostuvo que uno de los factores que juega a favor es el cambio en el modelo organizativo del torneo.
La World Rugby analiza la candidatura de Argentina para organizar el Mundial de Rugby 2035, un proyecto que despierta ilusión pero que aún tiene un largo camino por recorrer. La propuesta contempla una sede regional en Sudamérica, con el objetivo de potenciar el crecimiento del deporte en la región.
Uno de los factores que juega a favor es el cambio en el modelo organizativo del torneo. Según explicó Agustín Pichot, “hoy el que pone el riesgo es World Rugby”, lo que reduce la presión económica sobre los países anfitriones, aunque no elimina las exigencias estructurales y financieras.
El atractivo del rugby en Argentina aparece como una ventaja clave. “Principalmente lo más importante es el juego, el rugby, el fan base… Argentina y todo Sudamérica lo tenemos per se”, destacó Pichot, remarcando la pasión del público como un punto fuerte frente a otras candidaturas.
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Sin embargo, la infraestructura será determinante en la evaluación. Estadios modernos, conectividad aérea y logística forman parte de una experiencia integral que va más allá del deporte. En ese sentido, el turismo regional también juega un papel fundamental para seducir a World Rugby.
El mayor desafío, no obstante, es económico. El evento debe garantizar ingresos estimados entre 500 y 600 millones de dólares. Además, el apoyo de potencias como Francia e Inglaterra será clave, ya que concentran gran parte de los recursos del rugby mundial.
En paralelo, la estrategia argentina combina el trabajo regional con Brasil, Uruguay y Chile, y la negociación política en ámbitos como la Nations Cup, donde se definen aspectos clave del futuro del deporte. Allí, las principales uniones buscan acuerdos económicos y deportivos que también influirán en la elección de la sede para 2035.
Fuente: Espn.


