La histórica empresa fueguina Aires del Sur, fabricante de aires acondicionados bajo las marcas Electra y Fedders, entró en quiebra tras años de dificultades financieras, caída del consumo y creciente competencia de productos importados. La firma tenía su planta en Río Grande y más de 140 trabajadores.
La compañía había frenado su producción a comienzos de 2026 y acumulaba salarios impagos, en un contexto de “cesación de pagos irreversible” que la propia administración reconoció ante la Justicia. Finalmente, el Juzgado Civil y Comercial N°1 del Distrito Judicial Norte de Tierra del Fuego oficializó la quiebra.
El esquema productivo de la empresa dependía fuertemente de insumos importados y de mecanismos financieros costosos, como el descuento de cheques para sostener capital de trabajo. Las elevadas tasas de interés terminaron por deteriorar aún más su estructura económica.
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A esto se sumó un escenario de mayor apertura comercial y competencia externa, que redujo la rentabilidad de producir en el país. En el sector industrial fueguino se advierte una tendencia similar en otras compañías, con cierres o reconversión hacia la importación.
Aires del Sur había intentado sin éxito un acuerdo con capitales chinos para conseguir financiamiento y reactivar su planta mediante ensamblaje de kits importados. Sin embargo, las negociaciones no prosperaron y la Justicia rechazó su última alternativa operativa.
Con la quiebra ya decretada, comenzó el proceso de liquidación de activos, entre ellos la planta industrial en Río Grande y materiales en stock. El caso vuelve a poner en debate el futuro del régimen industrial fueguino y su viabilidad frente a la apertura económica.
FUENTE: Ámbito.
IMÁGEN: Ámbito.


