En un experimento sin precedentes, neurocientíficos de la Universidad de Berkeley lograron recrear una canción de Pink Floyd utilizando solo señales cerebrales. El tema elegido fue “Another Brick In The Wall, Part 1”, y aunque el resultado es una versión distorsionada, la melodía es claramente reconocible. Este avance marca un hito en el campo de la neurociencia y podría transformar la forma en que se comunican personas con discapacidades severas.
La investigación fue publicada en la revista PLOS Biology y se basa en registros de 29 pacientes con epilepsia que fueron sometidos a cirugías entre 2009 y 2015 en el Centro Médico Albany, en Nueva York. Durante los procedimientos, se les implantaron 2.668 electrodos intracraneales, de los cuales 347 detectaron específicamente la actividad cerebral relacionada con la música.
La elección de la canción no fue azarosa. El tema de Pink Floyd, con su estructura rítmica fuerte, su línea vocal repetitiva y su carga emocional, ofrecía elementos ideales para estudiar cómo el cerebro procesa la música. El resultado fue la reconstrucción de la icónica frase “All in all, it’s just another brick in the wall”, que los científicos describen como si estuviera “cantada bajo el agua”.
«A brick in the wall»: reconstruction of a @PinkFloyd song from recorded neural activity, revealing involvement of the #SuperiorTemporalGyrus in information processing during #MusicPerception. Implications for #BrainComputerInterface #PLOSBiology https://t.co/IVBqPFeP4b pic.twitter.com/d8TbadrMBI
— PLOS Biology (@PLOSBiology) August 15, 2023
Más allá de lo sonoro, el hallazgo más revelador es que el cerebro no solo reproduce sonidos, sino también expresividad musical, como el ritmo, la entonación y la prosodia. Este aspecto es clave porque sugiere que futuras tecnologías podrían permitir comunicaciones más humanas y ricas en emoción, incluso en personas que no pueden hablar.
La inteligencia artificial jugó un rol central en el proceso. Se utilizaron redes neuronales entrenadas con datos auditivos y cerebrales para traducir las señales en sonidos. Así, el sistema logró “imaginar” cómo debía sonar la canción basándose únicamente en lo que ocurría dentro del cerebro de los pacientes.
Aunque todavía es una versión rudimentaria, el experimento demuestra que es posible leer información auditiva compleja desde la mente. En el futuro, este tipo de tecnología podría dar origen a prótesis del habla para personas con ELA, parálisis o daño cerebral, ofreciendo una vía alternativa para expresar ideas o emociones.
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El estudio es una ventana a la posibilidad de interpretar pensamientos musicales o lingüísticos directamente desde el cerebro, con implicancias que podrían cambiar radicalmente la medicina, la música, la IA y la comunicación humana.
Fuente: Canal de la música


