Publicado en 1990, “Magos, espadas y rosas” marcó un antes y un después para Rata Blanca y se convirtió en uno de los álbumes más importantes del heavy metal argentino. El segundo trabajo de la banda consolidó su identidad musical y ayudó a darle mayor visibilidad al movimiento dentro del rock nacional.
El disco reúne algunas de las canciones más recordadas del grupo, como “Mujer amante”, “La leyenda del Hada y el Mago”, “El beso de la bruja” y “Días duros”, temas que con el tiempo se transformaron en verdaderos clásicos del género.
Gran parte del impacto del álbum estuvo marcado por la química artística entre Adrián Barilari y Walter Giardino. La combinación de la potencia del heavy metal con influencias de la música clásica y letras inspiradas en mundos medievales y fantásticos le dio a la banda un sello propio.
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Las canciones del disco exploran historias de magia, brujería y leyendas épicas, elementos que terminaron definiendo el estilo de Rata Blanca y que ayudaron a que el grupo se transformara en una de las bandas más populares del rock argentino.
Aunque el primer corte de difusión fue “La leyenda del Hada y el Mago”, el tema que terminó marcando un punto de inflexión en la carrera del grupo fue “Mujer amante”, una de las baladas más reconocidas del rock en español.
La canción comenzó a tomar forma en 1989, cuando Barilari pidió participar en la composición. Walter Giardino le entregó una base instrumental grabada en casete y el cantante se encargó de escribir la letra a partir de esa idea musical.
Con el tiempo, Barilari contó una anécdota que se volvió famosa entre los seguidores de la banda: vivía en un departamento muy pequeño con su familia y, para encontrar un momento de tranquilidad, terminó escribiendo parte de la letra de “Mujer amante” encerrado en el baño, sentado sobre la tapa del inodoro, intentando aislarse del ruido de la casa.


