El fiscal del estado mexicano de Chihuahua, César Jáuregui, presentó su renuncia luego de la muerte de dos agentes estadounidenses que participaban en un operativo antidrogas sin autorización oficial. El hecho generó tensión entre México y Estados Unidos.
Los agentes fallecieron el 19 de abril en un accidente de tránsito cuando regresaban de una redada en laboratorios clandestinos de drogas sintéticas. Según medios estadounidenses, las víctimas pertenecerían a la Agencia Central de Inteligencia, aunque su presencia en territorio mexicano no había sido formalmente autorizada.
El gobierno mexicano sostuvo que los extranjeros ingresaron y participaron del operativo sin cumplir los procedimientos oficiales, mientras que desde Washington se pidió “compasión” por la muerte de los agentes, en un mensaje dirigido a la administración de Claudia Sheinbaum.
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Jáuregui reconoció “omisiones” vinculadas a la presencia de los estadounidenses en el operativo, lo que derivó en su dimisión. La investigación apunta a una posible colaboración extraoficial entre los agentes y autoridades locales.
En ese contexto, también se conoció que el director de la Agencia Estatal de Investigación, Pedro Oseguera, quien murió en el mismo accidente, no informó a sus superiores sobre la participación de los extranjeros en la redada.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró en varias ocasiones su disposición a brindar apoyo militar para combatir al narcotráfico, una propuesta que ha sido rechazada por el gobierno mexicano, que busca evitar una escalada diplomática.
Fuente: DW.
Imagen: Chihuahua Attorney Generals Office/AFP.


