Foto: Sin Azul No Hay Verde (Facebook).
El integrante de la Fundación Sin Azul No Hay Verde, Juan Coustet, remarcó a través de Radio 3 que es una especie protegida y declarada Monumento Natural Provincial, por lo que su captura constituye una infracción a la normativa vigente.
La Fundación Sin Azul No Hay Verde expresó públicamente su repudio por la pesca y exhibición de un tiburón gatopardo en la costa de Chubut, luego de que se viralizara una imagen del ejemplar como trofeo. Se trata de una especie protegida y declarada Monumento Natural Provincial, por lo que su captura constituye una infracción a la normativa vigente.
En diálogo con Radio 3, Juan Coustet, integrante de la fundación, remarcó que “pescarlos no es una hazaña ni una tradición, es una gran pérdida para nuestros ecosistemas”, y explicó que los tiburones cumplen un rol clave como depredadores tope que mantienen el equilibrio del océano y garantizan mares saludables.
Coustet señaló además que los tiburones tienen ciclos de vida muy lentos, con baja fecundidad y madurez sexual tardía, lo que los vuelve extremadamente vulnerables. “La mayoría de las especies que habitan el mar argentino están en estado crítico de conservación, y muchas son endémicas: si desaparecen de acá, se extinguen para siempre”, advirtió.
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Respecto del tiburón gatopardo, explicó que fue declarado Monumento Natural por ley provincial, lo que prohíbe su caza, manipulación y cualquier acción que ponga en riesgo su conservación. “Estamos hablando de un acto ilegal. Así como nos indignaría ver a alguien posando con un jaguareté, debería generarnos lo mismo un tiburón usado como trofeo”, sostuvo.
El referente ambiental también alertó sobre el maltrato visible en la imagen difundida. “Meter las manos en las branquias es extremadamente dañino. Aunque se intente devolver el animal al mar, esas lesiones suelen ser letales. Por cómo se lo manipuló, es muy probable que ese tiburón no haya sobrevivido”, explicó.
Finalmente, Coustet llamó a reforzar la concientización y la denuncia ciudadana. “Tenemos una costa riquísima y frágil. Protegerla implica correrse del ego, informarse y respetar la ley. Sin tiburones no hay océanos sanos, y sin océanos sanos no hay futuro”, concluyó, destacando el rol de la Fiscalía Ambiental y de las ONG en la defensa de la fauna marina.


