La legislación actual, vigente desde 2000, necesita adecuarse a los cambios y estándares internacionales. La Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP) promovió un debate participativo y presentó un anteproyecto que recibió 123 comentarios de ciudadanos, organizaciones y entidades públicas y privadas. La propuesta, actualmente en espera de tratamiento en la Cámara de Diputados, busca un cambio de paradigma, priorizando el derecho de las personas a la protección de sus datos.
La Ley 25.326, sancionada en 2000, colocó a Argentina como pionera en protección de datos en América Latina. Sin embargo, más de 20 años después, la innovación tecnológica y el desarrollo digital exigen una actualización normativa. La nueva ley busca garantizar la autodeterminación informativa y proteger los datos personales. La urgencia de la actualización se destaca especialmente ante la sanción del Reglamento Europeo de Protección de Datos, marcando la necesidad de adaptarse a los nuevos desafíos jurídicos y tecnológicos.
Expertos, como Beatriz Busaniche, presidenta de Fundación Vía Libre, señalan áreas claves que requieren actualización, entre ellas, la obligatoriedad de seguridad, limitación efectiva a la recopilación de datos por parte del Estado y el reconocimiento de que los datos inferidos también son personales. El artículo 21 del proyecto, que establece la notificación de vulnerabilidades a los titulares de datos, es considerado urgente por Tomás Pomar del Observatorio de Derecho Informático Argentino. Además, Pomar sugiere considerar aspectos relacionados con inteligencia artificial y machine learning.
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Aunque se considera el proyecto necesario, se sugiere que se podrían implementar cuestiones adicionales relacionadas con los desafíos emergentes de inteligencia artificial y machine learning. La protección de datos y la notificación oportuna de vulnerabilidades son cruciales en un entorno digital en constante evolución. La actualización de la ley es vista como una herramienta esencial para salvaguardar la privacidad y los derechos de los ciudadanos en un mundo cada vez más digitalizado.
Fuente: Télam


