En Gona, Etiopía, un equipo internacional de científicos logró reconstruir digitalmente el rostro de un Homo erectus de 1,5 millones de años, conocido como DAN5, utilizando microtomografías computarizadas de alta resolución. El hallazgo, publicado en Nature Communications, ofrece nueva información sobre cómo evolucionaron y se dispersaron los primeros homínidos africanos.
La reconstrucción reveló una combinación sorprendente: el cráneo presenta características modernas en la caja craneana, pero un rostro ancho y dientes grandes, semejantes a los de especies humanas más antiguas como Homo habilis. Esta mezcla de rasgos no se había documentado en fósiles africanos de esta antigüedad, aunque sí en Eurasia, como los de Dmanisi en Georgia.
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El análisis sugiere que la población de Gona pudo haber conservado rasgos de grupos que emigraron de África 300.000 años antes, lo que indica que la evolución de Homo erectus fue más gradual y diversa de lo que se pensaba. Además, el fósil estuvo asociado a herramientas de piedra olduvayenses y hachas achelenses, evidenciando la coexistencia de distintas tradiciones tecnológicas.
Los científicos planean comparar DAN5 con fósiles europeos de hace un millón de años, incluidos Homo erectus y Homo antecessor, para estudiar variabilidad facial y posibles mezclas genéticas entre especies. Aunque no cierra el debate sobre los orígenes de Homo erectus, el hallazgo aporta valiosas pistas sobre la evolución y los comportamientos de los primeros humanos en África.
Fuente: Infobae.


