Tras la caída en la final del Torneo Apertura, el conjunto de Núñez ya concentra sus esfuerzos en el próximo compromiso por la Copa Sudamericana.
River Plate dejó atrás un fin de semana marcado por la frustración deportiva tras perder la final del Torneo Apertura frente a Belgrano de Córdoba, que se impuso 3-2 en una definición disputada en el estadio Mario Alberto Kempes. El conjunto de Núñez llegó a estar en ventaja durante gran parte del encuentro, pero sufrió una remontada en los minutos finales y se quedó sin el primer título de la temporada.
El próximo desafío será este miércoles frente a Blooming, en un encuentro que podría definir el futuro del conjunto argentino en el certamen continental. River llega a esa instancia con una posición favorable y depende de sí mismo para asegurar el liderazgo de su grupo y avanzar directamente a los octavos de final.
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Pensando en ese compromiso, el cuerpo técnico evalúa administrar cargas físicas y preservar a varios futbolistas que terminaron con molestias luego de la exigente final. La intención es evitar riesgos innecesarios y llegar al receso con la mayor cantidad posible de jugadores en condiciones óptimas.
Entre los nombres que podrían ser resguardados aparecen algunos habituales titulares que arrastran inconvenientes físicos. La planificación contempla la posibilidad de presentar una formación con variantes, teniendo en cuenta la proximidad del descanso y la importancia de mantener competitivo al plantel para la segunda parte de la temporada.
Más allá del golpe deportivo sufrido en la final, River mantiene intactas sus aspiraciones internacionales. El objetivo inmediato será cerrar de manera positiva la fase de grupos y encarar la etapa decisiva de la Copa Sudamericana con la ilusión de pelear por otro título.
Con información de TN.


