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River venció por penales a Gimnasia de Mendoza, lejos de su mejor expresión

El «Millo» avanzó a los octavos de final de la Copa Argentina al vencer desde los 12 pasos al Lobo cuyano por 5-4, después de empate 1-1 en los 90 reglamentarios en el encuentro de 16vos. que se jugó en La Pedrera (Villa Mercedes), San Luis. El chico Rollheiser cerró la serie con una estupenda definición. En el segundo tiempo, Lux le atajó un penal al delantero Morales de Gimnasia. El próximo rival del equipo de Gallardo será otro mendocino, Godoy Cruz.

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River por penales Copa Argentina

River Plate necesitó este martes de la tanda de los penales (5-4) para dejar en el camino a Gimnasia y Esgrima de Mendoza, con el que igualó 1-1 durante los 90 minutos del partido de 16vos. de final de la Copa Argentina de fútbol, que se jugó en el estadio La Pedrera, de la ciudad de Villa Mercedes, San Luis. 

El «Millo» estableció la apertura del tanteador por intermedio de Exequiel Palacios (St. 20m.), mientras que la formación mendocina empató a través de Renzo Vera (St. 25m.).

Antes, a los 12 minutos del complemento, el arquero Germán Lux le atajó un penal al delantero mendocino Ignacio Morales.

El conjunto de Gallardo enfrentará a otro rival mendocino en octavos de final: Godoy Cruz, que eliminó a Huracán, el domingo pasado.

En los penales, para River anotaron «Nacho» Fernández, De la Cruz, Cristian Ferreira, Santos Borré y el chico Benjamín Rollheiser, con una tremenda categoría.

En tanto para Gimnasia lo hicieron Aguirre, Zabaleta, Tadeo Marchiori y Carrizo. El penal de Andrada pegó en el travesaño.

La fiesta en el coqueto estadio «La Pedrera» con capacidad para 28.000 espectadores de los cuales 23.000 eran riverplatenses, parecía estar preparada para el equipo «millonario» por el embelesamiento que los aficionados manifestaron desde el lunes por la noche cuando la delegación llegó a la ciudad, por las huestes de Marcelo Gallardo.

Sin embargo el envoltorio brillante no se condijo con el contenido, porque River pareció más afectado por la pretemporada que su rival de la Primera Nacional, con jugadores faltos de tiempo y distancia, como por ejemplo el capitán Leonardo Ponzio, que apenas estuvo un cuarto de hora en la cancha y debió retirarse por una contractura en el muslo derecho, y el mendocino Enzo Pérez. 

De hecho, antes de retirarse Ponzio «se durmió» en la puerta de su área, el debutante Lucas Carrizo, recién llegado a Mendoza desde San Telmo, le quitó el balón y tras un amague que descolocó a Lucas Martínez Quarta, intentó definir abajo pero el arquero Germán Lux logró rechazar con los pies.

Después, como durante casi todo el resto de lo que quedaba del primer tiempo, River se ocupó de manejar la pelota, pero sin lastimar a los conducidos por el debutante Diego Pozo, el mendocino que fuera tercer arquero del seleccionado argentino en el Mundial de Sudáfrica 2010 dirigido por Diego Maradona. 

Es que en esos primeros 45 minutos River apenas llegó una vez con relativo riesgo merced a un cabezazo forzado del colombiano Rafael Santos Borré que por la misma vía despejó sobre la línea de sentencia Diego Mondino.

La segunda etapa tampoco trajo cambios sustanciales en cuanto al desarrollo, ya que River siguió manejando la pelota siempre sin profundidad y el «Lobo» mendocino, cada vez que tuvo un resquicio, no resignó la oportunidad de convertir.

Y pudo lograrlo sobre los 12 minutos cuando Fabricio Angileri, ex Godoy Cruz, se dejó ganar la espalda por Nicolás Romano y debió cometerle falta penal cuando el juvenil de 19 años se dirigía a un mano a mano con Lux.

La falta la tomó el delantero Ignacio Morales con un remate bajo al centro del arco que rebotó nuevamente en los pies de un Lux vencido, se elevó el balón y dio en el travesaño, sin que el ejecutante pudiera alcanzar el rebote.

Pero la injusticia iba a agrandarse sobre los 20 minutos cuando el recién ingresado Benjamín Rollheiser, una de las apuestas de Gallardo para esta temporada, remató al arco defendido por Tomás Marchiori y el balón se desvió en la cabeza de Exequiel Palacios descolocando al guardavallas y transformándose en la apertura del marcador.

En la jugada previa el hermano del arquero mendocino, Tadeo Marchiori, que debutó con 19 años en primera división, tuvo un mano a mano con Lux pero su defectuoso zurdazo final se fue lejos del arco.

Sin embargo Gimnasia no se resignó ante la adversidad del destino y se fue en pos de una igualdad que era lo menos que merecía, y apenas cinco minutos después la logró con un cabezazo del experimentado Renzo Vera, también debutante, que le ganó en el salto a Javier Pinola y encontró una débil resistencia de Lux.

De allí hasta el final los dos arqueros «descansaron» porque el desarrollo se mantuvo siempre lejos de las áreas, como si ambos equipos intuyeran que el desenlace iba a darse inexorablemente por la vía de los penales.

Y así fue no más, cuando el disparo en el travesaño de Brian Andrada, que había ingresado faltando poco más de cinco minutos justamente para los tiros penales, terminó condenando injustamente a Gimnasia, cuyos cinco pateadores fueron zurdos, pero el destino le dio la derecha a River.

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