Rosario Central se consagró campeón de la Supercopa Internacional tras derrotar 3-1 a Estudiantes en el Estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero, en un partido de alto voltaje que terminó con incidentes, expulsiones y fuertes cruces entre los protagonistas. Ángel Di María fue la gran figura del encuentro al marcar dos goles.
Estudiantes golpeó desde el comienzo y abrió el marcador cuando apenas se disputaba el primer minuto. Una buena jugada por la izquierda terminó con un centro que Guido Carrillo bajó dentro del área para la llegada de Castro, quien definió sin oposición para poner el 1-0. Poco después, el partido estuvo interrumpido varios minutos por la lesión de Neves, quien cayó sobre uno de sus brazos y debió abandonar el campo para ser atendido.
Central logró reaccionar y encontró el empate a través de Di María, quien ejecutó de manera magistral un tiro libre que se metió junto al palo defendido por Fernando Muslera. El conjunto dirigido por Ariel Holan continuó buscando y consiguió dar vuelta el marcador luego de un penal sancionado por el árbitro Darío Herrera tras la intervención del VAR por una infracción de González Pírez sobre Copetti.
MIRÁ TAMBIÉN: Boca cayó ante Rytas Vilnius y jugará por el tercer puesto
Di María volvió a hacerse cargo de la ejecución y no falló, engañó a Muslera y puso el 2-1 para el conjunto rosarino. En el complemento, Estudiantes reclamó varias decisiones arbitrales, entre ellas una posible segunda amarilla para Verón y una mano dentro del área de Central que no fue revisada por el VAR. Mientras el Pincha buscaba el empate y tenía mayor posesión, Central adoptó una postura más defensiva y apostó a salir rápido de contra.
Estudiantes fue por todo en los minutos finales y hasta llevó a Muslera al área rival en busca de la igualdad. Sin embargo, Central aprovechó una última contra y Julián Fernández marcó el 3-1 con una gran definición para sentenciar la final. El festejo desató una serie de enfrentamientos entre jugadores de ambos equipos, con expulsiones y corridas hacia la zona de vestuarios.
En medio de la tensión, Juan Sebastián Verón ingresó al campo de juego y ordenó el retiro de los futbolistas de Estudiantes antes del cierre formal del encuentro. Finalmente, Rosario Central pudo celebrar la conquista de la Supercopa Internacional y sumar un nuevo título a su historia, en una final marcada por los goles, las polémicas arbitrales y un desenlace cargado de tensión.
Fuente: ESPN.


