Tras el hallazgo de cables submarinos cortados en el mar Báltico, Rusia niega su implicación y recalca que las acusaciones carecen de fundamento.
Rusia ha rechazado las acusaciones de que haya cortado cables submarinos de telecomunicaciones en el mar Báltico, calificándolas de «ridículas». Los cables dañados conectaban Alemania con Finlandia y Suecia con Lituania, lo que generó sospechas de sabotaje en medio de la guerra en Ucrania. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, atribuyó el sabotaje de los gasoductos Nord Stream a Ucrania, sugiriendo que el Occidente está buscando culpar a Rusia sin pruebas.
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Mientras tanto, los gobiernos europeos, particularmente los de Alemania, Finlandia y Suecia, han denunciado el ataque a la infraestructura crítica y se han comprometido a investigar el incidente. Las autoridades también han señalado que este tipo de sabotaje representa una amenaza a la seguridad europea, mientras que los medios de comunicación especulan sobre la posible implicación de un barco chino, el Yi Peng 3, en los incidentes.
Fuente: DW
Imagen: Stefan Sauer/dpa/picture alliance


