Rusia lanzó en las últimas horas una nueva ofensiva con drones y otros armamentos contra infraestructura energética y de transporte en el sur de Ucrania, en un recrudecimiento de los combates en el marco de la Guerra entre Rusia y Ucrania. Las autoridades ucranianas denunciaron daños significativos en regiones clave.
En la región de Mikoláyiv, varios puntos quedaron temporalmente sin suministro eléctrico tras los bombardeos, según informó la administración militar local. El ataque dejó al menos cinco civiles heridos, mientras continúan las tareas de evaluación de daños y restablecimiento de servicios esenciales.
En paralelo, la ciudad portuaria de Odesa también fue blanco de un ataque “masivo”, de acuerdo con funcionarios locales. Drones rusos impactaron en una zona residencial del distrito de Primorsk, provocando incendios y destrucción en edificios habitados.
MIRÁ TAMBIÉN: Ecuador aplicará un nuevo toque de queda nocturno
Como respuesta, Ucrania volvió a apuntar contra objetivos estratégicos dentro de Rusia. Este jueves, se reportaron explosiones en la refinería de la ciudad de Perm, ubicada en la región de los Urales, a más de 1.500 kilómetros de la frontera entre ambos países.
Medios locales indicaron que las detonaciones se produjeron durante la madrugada y fueron seguidas por una columna de humo visible en la zona. Aunque las autoridades rusas no confirmaron oficialmente el ataque, se activaron alarmas antiaéreas en dos ocasiones durante la mañana.
En tanto, el Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus sistemas lograron interceptar y destruir 189 drones ucranianos en 14 regiones del país. El intercambio de ataques evidencia una escalada en la guerra, con ambos bandos enfocándose en infraestructuras críticas para debilitar la capacidad operativa del enemigo.
Fuente: DW.
Imagen: Ukrainian Emergency Service/AP Photo/picture alliance.


