El embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, aseguró hoy que la delegación de Boca respetó la burbuja sanitaria durante las cerca de doce horas que estuvo varada en Belo Horizonte, tras el escándalo de anoche en el estadio Mineirao luego de la eliminación de la Copa Libertadores.
A través de su cuenta oficial de Twitter, Scioli actualizó durante este miércoles la situación de la delegación de Boca que desde la medianoche estuvo varada en la puerta de una comisaría de Belo Horizonte.
Con la asistencia del Consulado, se ha mantenido la integridad de la burbuja sanitaria y se han garantizado los derechos de todos los integrantes de la comitiva. pic.twitter.com/92MALi1kvx
— Daniel Scioli ?? (@danielscioli) July 21, 2021
En ese marco, el funcionario se refirió a la situación de la burbuja sanitaria de Boca Juniors y garantizó su «integridad».
«El Consulado en Belo Horizonte garantizó en todo momento la integridad de la burbuja sanitaria», aseguró Scioli.
Tras horas de espera, el plantel del «xeneize», encabezado por el entrenador Miguel Ángel Russo y dos de los integrantes del Consejo de Fútbol que pasaron la noche -en Belo Horizonte- en los micros frente a una comisaría, se trasladaba este mediodía hacia el aeropuerto de esa ciudad brasileña para emprender su regreso hacia el aeropuerto de Ezeiza, donde se estima que llegará cerca de las 18.
Serios Incidentes se registraron anoche en la zona de vestuarios del estadio Mineirao entre la policía local, que lanzó gases lacrimógenos, y los jugadores de Boca, luego de finalizado el partido en el que el conjunto de la Ribera quedó eliminado de la Copa Libertadores tras caer por penales (3-1) ante Atlético Mineiro, en un cotejo en el que nuevamente como en la ida el equipo argentino fue perjudicado por el VAR.
A través de las cadenas televisivas y en las redes sociales se pudo ver cómo varios integrantes del plantel lanzaban objetos contra la policía en respuesta a la agresión y cómo algunos jugadores exhibían los efectos de los gases.
«Los incidentes se iniciaron porque un delegado de Conmebol denunció una agresión y después se debieron utilizar los gases lacrimógenos para disuadir la situación», justificó lo sucedido el miembro de las fuerzas de seguridad locales, Santiago Mayor.
Según la agencia Télam, ese comienzo de los disturbios se produjo al parecer cuando los futbolistas fueron a los pasillos del vestuario a reclamarle al árbitro uruguayo, Esteban Ostojich, quien a instancias del VAR anuló un gol legítimo de Marcelo Weingandt a los 17 minutos del segundo tiempo, y luego la policía empezó a lanzar gases hacia la zona del ingreso del vestuario visitante.


