A más de dos décadas de su trágica muerte, la figura de Norberto “Pappo” Napolitano sigue marcando la historia del rock argentino.
El 25 de febrero de 2005 fallecía en un accidente de motocicleta Pappo, uno de los guitarristas más influyentes de la historia del rock nacional. Tenía 54 años y dejaba una obra que, con el paso del tiempo, no perdió vigencia. A 21 años de su muerte, su nombre continúa asociado a la potencia del blues y al ADN más crudo del rock argentino.
Nacido como Norberto Aníbal Napolitano el 10 de marzo de 1950 en Buenos Aires, comenzó a forjar su camino en la escena de los años 60. Integró formaciones clave como Los Gatos, donde participó en discos fundamentales del primer rock en español, consolidando un estilo guitarrístico directo, filoso y con fuerte raíz blusera.
En 1970 decidió emprender su propio proyecto y fundó Pappo’s Blues, banda con la que se convirtió en referente indiscutido del género. Los primeros volúmenes editados por el grupo se transformaron en piezas esenciales del rock nacional, con canciones que aún hoy forman parte del repertorio clásico.
Su inquietud artística lo llevó luego a explorar territorios más duros. En 1977 formó Aeroblus, proyecto de corta duración pero de fuerte influencia en el desarrollo del hard rock local. Ya en los años 80, redobló la apuesta con Riff, banda que marcó a una generación con un sonido pesado y actitud desafiante.
A lo largo de su carrera también compartió escenario con figuras internacionales como B.B. King, quien elogió públicamente su talento. En el año 2000 lanzó “Pappo & Amigos”, un disco que funcionó como homenaje en vida, rodeado de referentes del rock argentino. Su último trabajo, “Buscando un amor”, reafirmó su identidad musical hasta el final.
Con información de Ámbito.


