Al menos 45 personas murieron y decenas resultaron heridas cuando un avión militar filipino se estrelló e incendió tras un aterrizaje fallido en una pista en el sur del país, informaron las autoridades.
En el último balance del Ejército aparecen tres civiles y 42 militares que se encontraban a bordo del avión de transporte tipo Hércules C-130 que se precipitó en la isla de Jolo, en la provincia de Sulu.
Noventa y dos personas, en su mayoría personal militar, iban en el avión, señaló el secretario de Defensa filipino, Delfin Lorenzana, en un comunicado.
Algunos soldados fueron vistos saltando del avión antes de que impactará en tierra y estallase en llamas, agregó el general William Gonzales, comandante del grupo de tareas conjuntas de Sulu, según consignó la agencia de noticias AFP.
«Es un día triste, pero tenemos que mantener la esperanza», dijo en un comunicado. El general Cirilito Sobejana precisó que el avión transportaba tropas desde Cagayan de Oro, en la isla de Mindanao (sur), cuando se salió de la pista al intentar aterrizar en Jolo.

El avión intentó «recuperar la potencia, pero no lo consiguió», dijo Sobejana a los medios. «Los rescatistas están en el lugar, estamos rezando para que puedan salvar más vidas», dijo.
El avión de cuatro motores se accidentó cerca de una cantera, en una zona poco poblada, dijo la primera teniente Jerrica Angela Manongdo.
El vocero de la Fuerza Área, teniente coronel Maynard Mariano, señaló que se investigarán las causas, pero agregó que «ahora están dedicados a las tareas de rescate».


