La implementación de restricciones para importar ha llevado a la industria automotriz a una situación crítica, con el desabastecimiento de insumos afectando diversas áreas de actividad.
La fábrica de Stellantis en El Palomar, que es conocida por la producción de modelos como el Peugeot 208, la Partner y el Citroën Berlingo, se vio forzada a detener su producción desde la noche anterior. Esta medida ha afectado tanto al segundo turno de trabajo como al turno matutino del día siguiente, y se está evaluando si será posible reanudar la producción en el turno de la tarde. La reanudación de las operaciones dependerá en gran medida de la llegada oportuna de los insumos importados necesarios, especialmente en las áreas de pintura y montaje.
La complejidad de esta situación es palpable, ya que las restricciones a la importación han aumentado los costos y han creado dificultades adicionales para obtener los permisos necesarios para importar insumos. El recargo del 7,5% sobre el valor del dólar para las importaciones, así como las restricciones en la obtención de permisos y los problemas para realizar pagos a proveedores extranjeros, han exacerbado los desafíos que enfrenta la industria automotriz en Argentina.
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La falta de suministro de piezas importadas está impactando tanto a las terminales automotrices como a los proveedores de autopartes que abastecen a las fábricas de vehículos nuevos. Cabe destacar que aproximadamente el 60% de los componentes utilizados en la fabricación de vehículos en el país son importados. Varios proveedores de autopartes han señalado que la obtención de permisos de importación, conocidos como SIRA, a menudo requiere la intervención directa de una terminal automotriz para desbloquear la autorización a través de gestiones con el Ministerio de Economía.
La industria automotriz se encuentra en un punto crítico, donde incluso pequeñas demoras pueden llevar al cese de operaciones en las fábricas de autopartes, lo que a su vez tiene un impacto directo en la producción de vehículos terminados. La incertidumbre sobre el suministro de insumos y la capacidad para continuar con la producción ha creado un entorno desafiante para la industria, especialmente en un momento en que la demanda de vehículos, como el Peugeot 208, se mantiene en un nivel alto en el país.
En resumen, la planta de Peugeot en El Palomar se ha visto obligada a detener la producción debido a la escasez de piezas importadas, un problema que se ha agravado debido a las restricciones para importar y las dificultades en la obtención de permisos y pagos a proveedores extranjeros. Esta situación subraya los desafíos que enfrenta la industria automotriz en Argentina y su dependencia de los componentes importados para mantener la producción en marcha.
FUENTE: Ámbito


