Siria desplegó este lunes tropas en el sur del país para intentar controlar los enfrentamientos entre drusos y beduinos, que dejaron al menos 89 muertos y más de 200 heridos, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). La violencia estalló tras el secuestro de un vendedor druso.
El Ministerio de Defensa sirio informó que abrió corredores seguros para civiles y prometió una “respuesta rápida y determinada”. En paralelo, Israel atacó tanques sirios en la zona de Sweida, argumentando proteger a la comunidad drusa, mayoritaria en esa región.
Los combates se concentran en Kanaker, Al Thaala y Al Mazraa, donde drusos armados enfrentan a beduinos y a miembros de las fuerzas gubernamentales. Se reporta escasez de bienes esenciales en varias localidades afectadas por el conflicto.
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El detonante fue el secuestro de un comerciante druso por parte de beduinos, que instalaron barricadas entre Sweida y Damasco. Esto desató una cadena de secuestros mutuos. Aunque algunos fueron liberados, la situación escaló rápidamente.
“Esta violencia refleja la ausencia del Estado en Sweida”, expresó el ministro del Interior sirio, Anas Khatab. La zona lleva años con tensiones intercomunitarias sin control, lo que representa un reto mayor para el nuevo gobierno de Damasco.
Entre los fallecidos hay 50 drusos, 18 beduinos, 14 integrantes de fuerzas de seguridad y siete personas aún no identificadas. La comunidad internacional observa con preocupación un nuevo foco de inestabilidad en Siria.
Fuente: DW.
Imagen: SANA/AFP.


