Trabajadores que aún no fueron absorbidos por la nueva concesionaria del transporte urbano dieron una conferencia de prensa para exigir respuestas del Municipio de Comodoro Rivadavia sobre su situación laboral, que se extiende hasta fin de mes sin garantías.
Un grupo de choferes de la ex empresa Patagonia Argentina realizó una conferencia de prensa para reclamar por su continuidad laboral tras el traspaso del servicio de transporte urbano a la firma MR (SolBus), que se hizo cargo de la concesión el pasado 1 de agosto. Se trata de 72 trabajadores que, pese a haber quedado fuera del primer llamado de incorporación de personal, siguen percibiendo su sueldo a través de un acuerdo firmado en la Secretaría de Trabajo, vigente hasta el 31 de octubre.
Andrés Vargas, uno de los choferes, explicó que el jueves pasado presentaron una nota formal ante el intendente y ante cada uno de los concejales solicitando precisiones sobre la situación. «Ya pasó un mes y medio de lo que nosotros tenemos pactado con Patagonia Argentina, que nos va a sostener el sueldo durante 3 meses y después de eso no sabemos qué va a pasar», señaló. Según relató, hasta el momento no recibieron respuesta oficial, pese a que en un primer contacto informal el intendente les había asegurado que los convocarían.
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El reclamo se apoya en los términos del pliego de licitación, que establece la incorporación de 2,83 choferes por cada unidad en circulación. Con las 95 unidades que MR puso en marcha en agosto, la empresa absorbió a 269 trabajadores; para completar la totalidad del personal de la ex concesionaria, sostienen los choferes, resta la llegada de otras 26 unidades. «Somos 72 familias que estamos esperando y estamos realmente en un limbo porque no sabemos qué es lo que va a pasar. No tenemos seguridad de absolutamente nada», planteó Vargas.
La incertidumbre, agregó, también les impide buscar otro empleo, ya que eso implicaría renunciar a su antigüedad en la empresa, en algunos casos de hasta 25 años. En la misma línea, Ignacio Albornoz, otro de los choferes presentes en la conferencia, cuestionó al Municipio por la falta de controles sobre el cumplimiento del pliego: «No hay 95 unidades, hay menos unidades trabajando. Que se cumpla lo que se había pactado en el pliego, que eran 121 unidades», reclamó.
Albornoz también planteó una contradicción entre la reducción inicial de unidades —de 121 a 95, con la promesa de incorporar 26 más adelante— y el pedido paralelo del Ejecutivo municipal al Concejo Deliberante para autorizar un aumento en el valor del boleto. «Le están pidiendo al usuario que pague esos 400.000 millones más porque supuestamente con 95 alcanza. Entonces, ¿qué están hablando?», cuestionó el trabajador, quien advirtió que, de no resolverse la situación antes del 31 de octubre, los 72 choferes quedarán directamente sin sueldo y sin empleo.


