La casa de subastas Christie’s de Londres llevará a cabo un evento sin precedentes el próximo 11 de junio al subastar el Códice Crosby-Schøyen, considerado el códice más antiguo del mundo.
Con un precio estimado entre 2,6 y 3,8 millones de dólares, este histórico documento ha despertado gran interés entre coleccionistas y expertos por su singularidad y relevancia histórica.
Se cree que fue utilizado durante liturgias por los monjes del Alto Egipto durante los siglos III y IV, lo que le confiere un valor aún mayor.
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Los especialistas han destacado que este códice es uno de los primeros testimonios de la expansión del cristianismo en Egipto y del cambio en la forma de transcribir textos religiosos, ya que marca el período de transición de los rollos de papiro a los códices, como se conocen hoy en día.
Con 52 hojas o 104 páginas, el Crosby-Schøyen pudo haber sido escrito por una sola persona a lo largo de unos 40 años. La datación por carbono-14 sugiere que el libro dataría de mediados de los siglos III y IV, lo que lo convierte en un artefacto de incalculable valor histórico y cultural.
La conservación de este antiguo manuscrito se atribuye en gran parte al clima seco de Egipto, que ha permitido que solo unos pocos libros de los siglos III y IV sobrevivan hasta nuestros días. Actualmente, el códice se encuentra resguardado con todas las medidas de seguridad en Christie’s de Nueva York, donde permanecerá en exhibición hasta el 9 de abril.
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El Códice Crosby-Schøyen forma parte de la Colección Schøyen, una serie de obras maestras manuscritas pertenecientes a un coleccionista noruego. Este conjunto ha sido descrito por Christie’s como uno de los mayores y más completos conjuntos de manuscritos jamás reunidos, lo que aumenta aún más el interés en esta subasta histórica.
La importancia del Crosby-Schøyen como testimonio de la expansión del cristianismo en el Mediterráneo es innegable. Utilizado por los primeros monjes del Alto Egipto en el primer monasterio cristiano, este códice es una ventana a la historia antigua y una pieza invaluable de la herencia cultural mundial.
FUENTE: National Geograpich.


