Uno de los fallecimientos ocurrió al este del campo de refugiados de Al Bureij, en el centro de Gaza, donde un menor murió por disparos del Ejército israelí, según informó la Defensa Civil palestina.
La jornada del jueves 5 de noviembre fue la más concurrida del otoño europeo y se desarrolló mayoritariamente de manera pacífica, aunque se registraron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, incendios y daños en establecimientos educativos.
Pineda, esposa del presidente Abelardo de la Espriella, está al frente de la fundación Luz y Sonrisas, que canalizó buena parte de las contribuciones privadas destinadas a los damnificados.
El operativo en el lugar se encuentra a cargo de personal de Criminalística, que junto a profesionales del Hospital de Esquel trabaja para determinar las causas del fallecimiento y recopilar todas las evidencias pertinentes.
“El festival va a tener tres noches en total: el sábado 21, el lunes 23 y el martes 24”, explicó Taccetta, y detalló que el 25 de enero, feriado local, se realizará “el típico desfile y todos los actos protocolares dentro de lo que es el marco de la plaza”.
El secretario de Espacios Públicos y Gestión Ambiental, Juan Carlos Fonseca, brindó detalles sobre los trabajos que se están ejecutando y las mejoras previstas en el lugar.
La obra se enmarca en un programa financiado por la Ley de Bosque Nativo y permitirá mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias en una zona afectada por la sequía y la falta de abastecimiento hídrico.
Uno de los fallecimientos ocurrió al este del campo de refugiados de Al Bureij, en el centro de Gaza, donde un menor murió por disparos del Ejército israelí, según informó la Defensa Civil palestina.
La jornada del jueves 5 de noviembre fue la más concurrida del otoño europeo y se desarrolló mayoritariamente de manera pacífica, aunque se registraron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, incendios y daños en establecimientos educativos.
Pineda, esposa del presidente Abelardo de la Espriella, está al frente de la fundación Luz y Sonrisas, que canalizó buena parte de las contribuciones privadas destinadas a los damnificados.
La caída afectó especialmente a las principales compañías tecnológicas, que perdieron en conjunto más de un billón de dólares de capitalización bursátil.