Se esperan hasta 3.000 personas en la movilización convocada tras la muerte de Quentin Deranque. El presidente Emmanuel Macron pidió “calma” y anunció una reunión sobre grupos violentos.
Francia vive este sábado una jornada de tensión en la ciudad de Lyon, donde está prevista una marcha en homenaje a Quentin Deranque, activista de ultraderecha de 23 años que murió tras una agresión ocurrida el 12 de febrero. Las autoridades estiman que entre 2.000 y 3.000 personas participarán de la movilización, que contará con un amplio despliegue policial ante el riesgo de enfrentamientos.
El recorrido autorizado comenzará a las 15:00 en la plaza Jean-Jaurès y se extenderá por unos 1,4 kilómetros hasta la calle Victor-Lagrange, lugar donde se produjo el ataque. La prefectura del Ródano dispuso un operativo de seguridad con presencia de policías y gendarmes para prevenir incidentes entre grupos de extrema derecha y extrema izquierda.
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El presidente Emmanuel Macron llamó públicamente a la “calma” y afirmó que “ninguna violencia es legítima”. Además, anunció que la próxima semana encabezará una reunión dedicada al análisis de los denominados “grupos de acción violenta”, en referencia a los sectores radicalizados involucrados en enfrentamientos recientes.
Por su parte, Agrupación Nacional, liderada por Jordan Bardella, pidió a sus militantes no participar en la manifestación y negó vínculos con organizaciones de ultraderecha radical. En paralelo, se registraron concentraciones en otras ciudades como Rennes y Aviñón, mientras la Justicia confirmó la detención de nueve sospechosos en el marco de la investigación por homicidio voluntario.
El caso ha reavivado el debate sobre la violencia política en Francia, en un contexto de alta sensibilidad institucional y con procesos electorales en el horizonte.
Fuente: France 24.


