La oficina del mandatario electo informó que, a partir del 7 de agosto, cuando asuma la Presidencia de Colombia, avanzará en la reapertura de los vínculos diplomáticos con Israel y en la instalación de una embajada colombiana en Jerusalén, ciudad que su gobierno reconocerá como capital israelí.
La decisión revierte la política adoptada por el presidente Gustavo Petro, quien rompió relaciones diplomáticas con Israel en 2024 en rechazo a la ofensiva militar en la Franja de Gaza tras los ataques perpetrados por el grupo Hamás.
Como parte de este acercamiento, el canciller designado, Omar Bula, mantuvo una reunión en Washington con el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar. Ambos acordaron una hoja de ruta para restablecer las relaciones bilaterales, impulsar la eliminación de visas entre ambos países y fortalecer la cooperación diplomática.
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El futuro gobierno colombiano también anunció que retirará el respaldo al proceso iniciado por Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia, en el que se acusa a Israel de presunto genocidio en Gaza, marcando un cambio significativo en la política exterior de Colombia.
Durante la campaña presidencial, De la Espriella sostuvo que buscará reforzar la cooperación en materia de seguridad con Israel para combatir a los grupos armados financiados por el narcotráfico que operan en territorio colombiano.
FUENTE: DW.
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