Una expedición única reunió a terraplanistas y divulgadores científicos en la Antártida para resolver una de las controversias más discutidas en internet.
El evento, conocido como «el experimento final», llevó a ambos grupos al Polo Sur durante el solsticio de verano para observar el fenómeno del sol de medianoche, un día en el que el Sol ilumina las 24 horas. Esta expedición buscaba determinar si la Tierra es un globo esférico o un disco plano.
La Antártida ocupa un lugar especial en las teorías terraplanistas, quienes la consideran un muro de hielo que rodea la supuesta Tierra plana. Sin embargo, el viaje permitió comprobar el fenómeno esperado por los científicos: la presencia continua del Sol durante 24 horas, que solo ocurre debido a la forma esférica de la Tierra y su inclinación.
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A pesar de las evidencias, la mayoría de los terraplanistas participantes no cambiaron sus creencias. Jeran Campanella, uno de los influencers conspiracionistas, admitió que su hipótesis sobre el comportamiento del Sol fue desacreditada, aunque se negó a aceptar la forma esférica del planeta. «A veces te equivocás en la vida», comentó.
Otros participantes, como Austin Whitsitt, reconocieron los datos obtenidos pero insistieron en que no refutan la teoría de una Tierra plana. «Esto no prueba un globo terráqueo; es solo un punto de datos», afirmó.
El experimento, seguido por miles en redes sociales, dejó un mensaje claro para muchos espectadores: las pruebas científicas no siempre son suficientes para cambiar creencias profundamente arraigadas.
Fuente: Wired.


