En el primero de los casos, a la víctima le robaron a punta de pistola el teléfono, y la billetera con dinero y documentación, aparentemente, cuando iba para el trabajo. Fue a plena luz del día y al anochecer, en otro hecho casi similar; a una mujer la sorprendieron dentro de su casa, la encañonan, la hacen tirar al piso, le tapan la cabeza con un toallón y luego de revisarle toda la vivienda le dijeron que cuente hasta 100 para levantarse y se fueron.
Este último hecho ocurrió antes de las 20 en un domicilio de la calle Urquiza Norte al 700 y cuando llegó el marido de la víctima constató que le habían llevado una Notebook y ocho celulares de distintas marcas y modelos.
La mujer –que es pariente de una comisario de Rawson—dijo que los que la habían asaltado eran al parecer tres que saltaron el enrejado del patio de su casa.
El hecho del transeúnte, en tanto, ocurrió alrededor de las ocho de la mañana pero su víctima lo denunció a las once, cuatro horas después, en dependencias de la Comisaría Segunda. Sucedió en la intersección de avenida Rawson y Pellegrini.
Allí, según denuncio el damnificado, un joven de unos 25 años, que aparentemente en ese momento iba al trabajo, lo interceptaron dos desconocidos que ocultaban sus rostros con capuchas y luego que uno de ellos lo encañonara –en plena via publica—le terminaron sustrayendo un celular Motorola, de color blanco, pantalla táctil, una billetera, de cuerina, negra, conteniendo una suma aproximada a los 2000 pesos, la cédula de identificación de un automotor marca Renault, modelo Master, y la licencia de conducir.
La policía iba a chequear las cámaras de seguridad que hay en ese punto neurálgico de la ciudad pero descontaba que los delincuentes habían sido filmados por alguna. Los investigadores creen que se trató de un hecho al voleo.


