Su propietario lo largó cuesta abajo por una empinada calle con intenciones de llevarlo empujando hasta su casa porque se había quedado sin nafta y casi termina provocando un verdadero desastre. El extraño accidente en el que de milagro no hubo víctimas ocurrió este miércoles a la tarde en el barrio INTA.
Fue momentos después de las 16 en Paso de Indios al 3500 y el vehículo siniestrado resultó ser un Fiat Regatta cuyo dueño, de 51 años, le explicó posteriormente a la policía que tras haberlo empujado lanzándolo por un declive que tiene la calle en ese sector se le habría roto el eje de la rueda izquierda, y que esa habría sido la razón que lo desestabilizó, antes de terminar llevándose por delante un alambrado e introduciéndose en el patio de un domicilio.
La dueña del lugar, según las autoridades intervinientes, no quiso instar una acción legal contra el propietario del rodado porque se conocerían del vecindario.


