Fue la noche del domingo en un barrio del extremo oeste de la ciudad y la víctima, según la policía, está bien; recibió los disparos en las piernas. Dicen que el agresor y sus cómplices “le reclamaban un dinero”, como si se hubiera quedado con algo que no era de él. No quisieron matarlo, porque le dispararon a zona baja del cuerpo, de acuerdo a lo que observaron los investigadores del caso.
El hecho sucedió momentos antes de las 23,30 en Gastre y Esquel; en una vivienda de modestas condiciones ubicada en ese sector, en la que se encontraba Martín Valdivia –aparentemente ya descansando—cuando fue sorprendido por los tres individuos que se introdujeron al domicilio.
Según clarificó la policía, actuaron con sus rostros cubiertos y daba la sensación de que eran conocidos de él. De los disparos que recibió, uno le fracturó la tibia izquierda y debieron operarlo para sacarle el plomo que le había quedado alojado en el lugar.
Las autoridades se quejaron de que los familiares no les dejaron hacer su trabajo en el domicilio y que terminaron siendo prácticamente expulsados. Cuando la policía llegó el baleado ya había sido trasladado en un vehiculo particular al hospital.


