La delegación del colegio Ysgol y Cwm participó por primera vez del tradicional festival y obtuvo numerosos premios en poesía, música, danzas, recitación y actuación. Seren Petersen Jones ganó la máxima distinción literaria entre 92 trabajos presentados.
Una delegación de 16 estudiantes del colegio Ysgol y Cwm de Trevelin participó por primera vez del Eisteddfod de la Juventud, realizado en Gaiman, y tuvo una destacada actuación durante las tres jornadas del tradicional encuentro cultural. Los alumnos de primero, segundo y tercer año compitieron en distintas disciplinas vinculadas con la lengua y las tradiciones galesas.
La representación de Trevelin obtuvo premios en poesía y prosa en galés, recitación en galés y castellano, lectura en voz alta, canto coral, danzas galesas y actuación grupal. Entre los reconocimientos se destacaron los primeros y segundos puestos en poesía en galés, además de primeros lugares en recitación grupal en galés, canto coral y actuación grupal.
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El principal reconocimiento llegó de la mano de Seren Petersen Jones, estudiante de segundo año, quien obtuvo la Medalla del Eisteddfod otorgada por la Municipalidad de Gaiman. La joven fue distinguida por su poema “El faro”, seleccionado entre 92 trabajos presentados bajo seudónimo.
La participación de Trevelin también tuvo otro reconocimiento en la misma competencia literaria: Sofía Giorgini obtuvo el tercer premio con su obra “Manual para sobrevivir en la Patagonia”. De esta manera, dos estudiantes de la misma institución quedaron entre los trabajos destacados de la principal competencia poética del festival.
La delegación estuvo acompañada por docentes de las áreas de galés, Lengua y Literatura y Música. Desde la comunidad educativa destacaron el desempeño de los estudiantes y el valor de su participación para preservar y promover las expresiones artísticas y las tradiciones vinculadas con la cultura galesa en la región cordillerana.
El Faro
En la orilla frente al mar
se levanta un viejo faro,
aunque el tiempo le hizo marcas
sigue firme con los años.
El viento golpea sus muros
la lluvia lo hace temblar,
pero sigue iluminando
pese a cualquier vendaval.
Las olas cuentan historias
que el tiempo dejó pasar,
cada una trae un secreto
que el océano sabe guardar.
Durante la noche oscura
su luz comienza a brillar,
es un pequeño detalle
que alcanza para llegar.
No pregunta de dónde vienes
ni hacia dónde partirás,
solo ofrece su luz firme
para ayudarte a continuar.
Los barcos siguen su rumbo
con confianza y decisión,
porque saben que en la costa
hay un faro en posición.
Cuando las olas se agitan
y no encontramos claridad,
su luz sigue encendida
y vence a la oscuridad.
El faro nunca se cansa
de enfrentar la adversidad
nos enseña que la fuerza
nace de la voluntad.
No hace falta ser el más grande
para poder ayudar,
a veces solo un destello
puede al mundo iluminar.
Por eso admiro al faro
su paciencia y su tesón,
la fuerza que lo mantiene
consciente de su misión.
Cuando la noche termina
y vuelve a salir el sol
su luz descansa en silencio
esperando la ocasión.
Nos recuerda cada día
sin necesidad de hablar
que las luces que nos guían
vencen cualquier tempestad.
Seudónimo: Estrella naciente





