Los suicidios en Argentina alcanzaron en 2025 el nivel más alto de la serie analizada, con 5.209 muertes, un 57,6% más que en 2017, cuando se habían registrado 3.304 casos. Solo entre 2024 y 2025 el incremento fue del 22,6%, según datos del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC).
La tasa llegó a 11,8 muertes cada 100.000 habitantes, por encima del promedio mundial informado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de 9,1. El fenómeno también tiene un fuerte impacto entre adolescentes y jóvenes, para quienes el suicidio se convirtió en una de las principales causas de muerte.
Los varones representan el 78,6% de los suicidios registrados. A nivel provincial, Entre Ríos presentó en 2025 la tasa más elevada, con 20,8 casos cada 100.000 habitantes, seguida por San Luis, con 18,9, y Salta, con 17,4. La provincia de Buenos Aires concentró la mayor cantidad absoluta, con 1.977 casos.
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Desde el Ministerio de Salud de la Nación remarcaron que se trata de un fenómeno complejo y multicausal, en el que pueden intervenir factores relacionados con la salud mental, los consumos problemáticos, situaciones de violencia, conflictos familiares, pérdidas, aislamiento y otras condiciones de vulnerabilidad. Las autoridades señalaron que no existe una única explicación para el aumento.
La problemática también ganó espacio en la agenda pública. Durante 2026 se presentaron en el Congreso 23 proyectos vinculados con la prevención del suicidio, mientras especialistas y organizaciones reclamaron fortalecer las políticas de salud mental, mejorar la detección temprana y garantizar el seguimiento de las personas en situación de riesgo.
El Ministerio de Salud recordó que los intentos de suicidio son eventos de notificación obligatoria y que 246 centros de todo el país participan del registro. Ante una situación de crisis o riesgo, en Argentina está disponible la línea nacional 0800-999-0091, gratuita y de atención permanente. También se puede recurrir a una guardia hospitalaria o al servicio de emergencias correspondiente.


