El caso que conmociona a la Argentina sumó en las últimas horas un nuevo capítulo judicial y policial. Ocho agentes de la Policía Federal Argentina (PFA) y de la Bonaerense viajaron este jueves a Lima, Perú, con el objetivo de coordinar el traslado de Matías Ozorio, detenido como supuesto ladero de Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”. Ambos son señalados como responsables del triple femicidio de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez.
Las jóvenes, de entre 15 y 20 años, habían desaparecido el 19 de septiembre. Sus cuerpos fueron hallados cinco días más tarde en una vivienda de Villa Vatteone, en Florencio Varela, tras un allanamiento que reveló que habían sido torturadas y enterradas. La investigación determinó que fueron engañadas con la invitación a una fiesta en el Bajo Flores, que en realidad fue una emboscada.
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Por el crimen ya hay nueve personas detenidas, entre ellas Magalí González Guerrero, Andrés Parra, Iara Ibarra y Miguel Villanueva, trasladados al penal de Melchor Romero. También fueron arrestados Víctor Sotacuro Lázaro en la frontera norte, Ariel Giménez —acusado de cavar la fosa— y Florencia Ibáñez, sobrina de Sotacuro. Esta semana se sumaron las detenciones en Perú de Ozorio y de “Pequeño J”.
Según fuentes judiciales, la Policía Nacional de Perú expulsó a Ozorio tras su arresto en Lima, lo que agilizó su traslado hacia Argentina. El operativo se realiza en un avión de la Fuerza Aérea que partirá desde El Palomar. En paralelo, la Justicia argentina ya inició los trámites de extradición de “Pequeño J”, capturado en Pucusana, al sur de Lima, cuando se disponía a reunirse con Ozorio.
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Ambos sospechosos fueron localizados gracias al cruce de bases de datos internacionales y alertas migratorias, que permitieron ubicarlos tras días de fuga. La expectativa ahora está puesta en la llegada de Ozorio al país y en el avance de la causa, considerada una de las más graves en los últimos años en la lucha contra el narcotráfico y la violencia de género.
Fuente: Infobae.


