El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este lunes 30 de marzo de 2026 que destruiría por completo la isla de Jark, donde se concentra el 90% de las exportaciones de petróleo de Irán, si no se logra un acuerdo que ponga fin al conflicto en Oriente Medio y reabra el estrecho de Ormuz.
El conflicto regional, iniciado el 28 de febrero con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, se ha intensificado, disparando los precios del petróleo y generando preocupación en los mercados internacionales. Israel continúa sus bombardeos en territorio iraní y libanés, afectando especialmente al movimiento proiraní Hezbolá.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que más de la mitad de los objetivos militares de Israel han sido alcanzados, pero no estableció un plazo para concluir la operación. Mientras tanto, los expertos advierten que cualquier escalada podría llevar el precio del barril de Brent a 150 dólares.
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Trump aseguró que Estados Unidos mantiene conversaciones con un nuevo gobierno iraní, al que calificó de «más razonable», aunque sin dar detalles sobre los términos. Además, amenazó con atacar plantas generadoras de electricidad, pozos petroleros y plantas desalinizadoras, acciones que podrían considerarse crímenes de guerra según el derecho internacional humanitario.
Irán respondió con ataques en países del Golfo donde Estados Unidos tiene bases militares y anunció la imposición de peajes a los buques que atraviesen el estrecho de Ormuz. Esta medida provocó la condena de Washington, mientras la región sigue bajo fuerte tensión militar.
La población civil sufre las consecuencias del conflicto: en Teherán, apagones y ataques constantes alteran la vida cotidiana. Organizaciones como Hrana y Acled reportan miles de bombardeos y ataques en las últimas semanas, reflejando la gravedad de la situación y el impacto sobre los habitantes de la capital iraní.
FUENTE: DW.COM
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