El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que “la matanza en Irán ha cesado” y que no existen planes de ejecuciones contra personas detenidas durante las protestas que sacuden al país. La declaración fue realizada durante un acto en la Casa Blanca, donde afirmó haber recibido la información “de buena fuente”, aunque aclaró que su gobierno continuará monitoreando la situación.
Consultado sobre una eventual intervención militar estadounidense, Trump evitó descartarla de plano y sostuvo que “se observará lo que ocurra después”. Sus palabras tuvieron impacto inmediato en los mercados: el precio del petróleo cayó alrededor de un 3% en la apertura de las bolsas asiáticas, en un contexto de alta sensibilidad geopolítica en Medio Oriente.
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Desde Teherán, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, coincidió parcialmente con el mensaje y aseguró que no habrá ejecuciones de manifestantes “ni hoy ni mañana”. Activistas de derechos humanos habían advertido en las últimas horas sobre posibles condenas a muerte, aunque algunas ejecuciones previstas habrían sido postergadas, según organizaciones independientes.
Las protestas en Irán comenzaron por el aumento del costo de vida, pero derivaron en un movimiento de mayor alcance contra el régimen teocrático que gobierna el país desde 1979. ONG internacionales denuncian que, en medio de cortes prolongados de internet, las fuerzas de seguridad aplicaron la represión más severa de los últimos años para recuperar el control de las calles.
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De acuerdo con la organización Iran Human Rights, al menos 3.400 personas habrían muerto y más de 10.000 fueron detenidas desde el inicio de la crisis, cifras que el gobierno iraní no confirmó oficialmente. La situación generó fuertes reacciones internacionales: el G7 expresó su alarma por el número de víctimas, la ONU convocó a una sesión del Consejo de Seguridad y varios países, entre ellos Reino Unido y España, adoptaron medidas diplomáticas y de seguridad ante la escalada del conflicto.
Fuente: DW.


