El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reactivó este viernes su política de guerra comercial con la entrada en vigor de una nueva batería de aranceles que afectan a unos 60 países. Los gravámenes parten del 10% y, en algunos casos, podrán alcanzar el 12,5%, impactando sobre algunos de los principales socios comerciales de Washington.
Según informó la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), las nuevas tarifas fueron implementadas como respuesta a investigaciones relacionadas con el presunto uso de trabajo forzoso en las cadenas de producción de distintos países. La medida alcanza a naciones que representan el 99,4% de las importaciones estadounidenses.
Entre las economías más afectadas figuran China, India y la Unión Europea. Además, el gobierno de Brasil cuestionó la decisión y advirtió que responderá con represalias económicas, además de analizar una presentación formal ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
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La nueva ofensiva comercial llega después de que la Corte Suprema de Estados Unidos declarara inconstitucionales, en febrero, los aranceles generalizados impulsados previamente por Trump. El máximo tribunal sostuvo que ese tipo de medidas requiere la aprobación del Congreso.
Tras ese fallo judicial, la administración estadounidense modificó su estrategia y decidió fundamentar los nuevos gravámenes en investigaciones realizadas por el USTR, con el objetivo de otorgar respaldo legal a las restricciones comerciales.
La decisión vuelve a generar incertidumbre sobre el comercio internacional y podría provocar nuevas tensiones entre Estados Unidos y sus principales socios económicos, en un contexto de desaceleración global y preocupación por el impacto que estas medidas podrían tener sobre los precios y las cadenas de suministro.
Fuente: DW.
Imagen: Fabio Teixeira/Anadolu/picture alliance.


