Ucrania lanzó un ataque nocturno contra una terminal petrolera en Rostov del Don, en el sur de Rusia, pocas horas después de que Donald Trump y Vladimir Putin acordaran un suministro de combustible diésel para los mercados internacionales. La ofensiva alcanzó una instalación estratégica para el almacenamiento y bombeo de combustible.
Según reportes del canal independiente ruso Astra, el impacto provocó un incendio en la terminal Yug Rusi, vinculada a la refinería Neftezhajinsk. El complejo ya había sido blanco de un ataque con drones ucranianos el 9 de julio, de acuerdo con la información difundida.
La ofensiva se produjo durante una operación en la que las defensas rusas aseguraron haber derribado más de un centenar de drones. El gobernador regional, Yuri Slusar, informó además daños en un puente ferroviario, lo que obligó a interrumpir la circulación de trenes en ambas direcciones mientras trabajaban los equipos de emergencia.
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Las autoridades locales reportaron seis personas heridas y daños en viviendas y otros edificios. También se registró un incendio en una construcción de la localidad de Bataisk y ataques contra dos buques en el mar de Azov, sin víctimas informadas en este último episodio.
El bombardeo coincidió con el anuncio de un entendimiento entre Trump y Putin para reactivar los envíos rusos de combustibles. Según lo comunicado por el presidente estadounidense, Rusia suministraría más de 300.000 toneladas de diésel de inmediato, otras 500.000 toneladas durante noviembre y un millón de toneladas adicionales posteriormente, con el objetivo de contribuir a reducir los precios internacionales.
La nueva ofensiva se produce mientras Rusia enfrenta dificultades en el abastecimiento interno de combustible, en parte por los ataques ucranianos contra sus refinerías. La continuidad de estas operaciones evidencia que Kiev mantiene los ataques contra infraestructura energética rusa pese a los contactos diplomáticos entre Washington y Moscú. El episodio suma tensión a un escenario en el que la guerra y las decisiones sobre el suministro de petróleo y derivados tienen repercusiones económicas internacionales.


