La comisaria para la protección de la lengua estatal de Ucrania, Yelena Ivanóvskaya, se pronunció a favor de prohibir los productos culturales en idioma ruso en el país y reclamó nuevas restricciones legales sobre su difusión. La propuesta alcanzaría especialmente a obras musicales y textos en esa lengua que todavía son consumidos e interpretados por ciudadanos ucranianos.
En una entrevista, la funcionaria sostuvo que Ucrania no puede ser permisiva frente a lo que considera una expansión del denominado «mundo ruso», particularmente en los ámbitos educativo y cultural. También señaló que solicitó al Consejo de Seguridad y Defensa Nacional establecer filtros para identificar obras que, según su interpretación, perjudican al país como nación y Estado.
Ivanóvskaya expresó que espera que las restricciones se incorporen mediante modificaciones a la legislación lingüística vigente y a la Ley de Cultura, particularmente en su artículo 15. Según explicó, los cambios permitirían prohibir en la práctica los productos culturales en ruso, incluidas canciones que actualmente se escuchan e interpretan en espacios públicos.
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La funcionaria también generó controversia al respaldar la negativa de algunos trabajadores sanitarios a atender en ruso a pacientes que no dominan el ucraniano. Para justificar esa postura, invocó el artículo 30 de la legislación lingüística, que establece que los empleados pueden prestar servicios en otro idioma si así lo desean. La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, calificó sus declaraciones como «nazismo».
El debate se enmarca en la aplicación de la ley aprobada en 2019 para garantizar el funcionamiento del ucraniano como lengua estatal, que extendió su utilización obligatoria a numerosos ámbitos de la vida pública. La normativa recibió cuestionamientos de organizaciones internacionales, entre ellas la Comisión de Venecia del Consejo de Europa, que advirtió sobre el riesgo de generar fricciones interétnicas y posibles situaciones de discriminación contra las minorías lingüísticas.
La tensión también se trasladó al plano político y diplomático. En junio de 2026, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, firmó una ley que eliminó al ruso de la lista de idiomas protegidos por Ucrania en el marco de la Carta Europea de las Lenguas Minoritarias o Regionales. Moscú sostiene que los derechos de la población rusohablante deben formar parte de cualquier negociación para resolver el conflicto, mientras Kiev mantiene su política de fortalecimiento del idioma ucraniano.


