Un pequeño cáliz de plata descubierto hace más de medio siglo en las colinas de Judea volvió a captar la atención del mundo científico tras un nuevo análisis que propone una lectura revolucionaria de sus grabados. La pieza, conocida como la Copa de Ain Samiya, data de hace unos 4.200 años y, según los investigadores, podría representar una de las visiones más antiguas sobre la creación del universo.
El objeto, de apenas ocho centímetros de altura, fue hallado en 1970 dentro de una tumba de alto estatus cerca de Ramallah. Su refinada manufactura y el material empleado lo convierten en una pieza única para la Edad del Bronce Intermedio en el Levante meridional. Hasta hoy, sigue siendo el único recipiente de plata de lujo de ese período encontrado en la región.
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Durante décadas, las imágenes grabadas fueron asociadas al mito babilónico del Enuma Elish, que relata la lucha del dios Marduk contra las fuerzas del caos. Sin embargo, un reciente estudio liderado por el investigador Eberhard Zangger plantea que las escenas no narran un relato local, sino una concepción mucho más amplia y primitiva: el pasaje del caos primordial al orden cósmico, una idea que antecede en casi mil años a los primeros textos escritos conocidos.
Las escenas muestran, en una primera etapa, figuras quiméricas y serpientes entrelazadas que simbolizan un universo sin estructura. En una segunda imagen, aparecen figuras humanas sosteniendo un sol radiante, mientras la serpiente yace sometida, lo que representaría la instauración del orden, el tiempo cíclico y la estabilidad del mundo. Para los expertos, esta secuencia expresa una temprana reflexión humana sobre el origen y la organización del cosmos.
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Aunque la teoría despierta cautela dentro de la comunidad académica, los especialistas coinciden en que la Copa de Ain Samiya constituye uno de los testimonios simbólicos más antiguos sobre la cosmovisión humana. Su estudio aporta una valiosa ventana para comprender cómo las civilizaciones antiguas intentaron explicar su existencia y el nacimiento del universo mucho antes de la escritura.
Fuente: Diario UNO.


