El concejal de Esquel, Gerardo Filippini, realizó este jueves una denuncia penal en la cual acusó a cuatro trabajadores de la Cooperativa de Remises de Inclusión Social (RIS) por agresiones y amenazas.
El edil, en su denuncia, señaló que este miércoles por la mañana las personas estuvieron en el Concejo Deliberante, lo insultaron y uno de ellos intentó agredirlo físicamente. Además, indicó que cuando se retiraban del lugar dañaron una reja del ingreso al edificio.
Filippini, que pertenece al bloque de Juntos por el Cambio, señaló que los trabajadores le pedían una autorización para iniciar sus actividades con la Remisería de Inclusión Social «sin cumplir lo que se estableció por ordenanza en diciembre de 2020, a pedido de ellos».
Además, el concejal especificó en la denuncia que «me dijeron que me iban a hacer cagar, entre otros insultos así». También explicó que solo conoce a una de las personas que lo agredieron verbalmente de la cual brindó sus datos a las autoridades policiales.
Por último, el edil pidió una medida cautelar de restricción de acercamiento de los sujetos denunciados hacia su persona.
LA VERSIÓN DE LOS INTEGRANTES DEL RIS
Tras la denuncia de Filippini, el medio EQS Notas dialogó con los integrantes de la remisería y uno de ellos, Daniel Caneo, explicó que hace 9 meses esperan una excepción a la ordenanza de diciembre de 2020 pero hasta el momento no tienen respuesta.
«Tuve un encuentro con el señor Filippini y se me largó a reír en la cara. Eso te da bronca e impotencia. Tuvimos un fuerte griterío pero nadie le pegó a nadie», lamentó.

«Nadie lo agredió. Hay testigos que escucharon la discusión pero nadie le pegó a nadie», expresó el trabajador con respecto a la denuncia presentada por el edil. De todos modos, reconoció que si dañó la reja del Concejo cuando se retiraba del lugar ya que «en un momento de bronca le pegué un empujón».
Caneo además destacó que haya amenazado al concejal y sostuvo que le dijo que «cuando esto se termine vas a tener que salir a la calle y encontrarte con más de uno de los que le dijiste que no pero para mi no es amenaza«.
Para finalizar, el remisero indicó que piden una excepción a la ordenanza para que sean habilitados con autos comunes hasta que compren los vehículos adaptados, al tiempo que contó que «no somos violentos pero parece que -a Filippini- le gusta ensuciar a la gente».
Fuente: EQS Esquel.


