El trabajo de Agustín Luzenti sobre la interacción entre la anchoíta y la langostilla en los golfos norpatagónicos fue elegido como el mejor estudio de investigadores en etapa temprana por la revista Fisheries Oceanography.
Un trabajo realizado por Agustín Luzenti, ex becario del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET) en el CENPAT, fue elegido por la revista internacional Fisheries Oceanography como ganador del Premio al Investigador en Etapa Temprana (Early Career Researcher Award) 2025. El estudio, que formó parte de su tesis doctoral, analizó la interacción entre la anchoíta (Engraulis anchoita) y la langostilla (Munida gregaria) en los golfos San Matías y Nuevo, en la Patagonia septentrional.

Lo novedoso del trabajo es la metodología utilizada: técnicas de acústica activa, mediante la emisión de pulsos de sonido con una ecosonda y la recepción de los ecos producidos por dichos pulsos. El análisis de esos ecos permite conocer el tamaño, la forma y la posición de los cardúmenes en la columna de agua. «En nuestro país el uso de acústica como medio de estudio para la vida marina está muy poco extendido. En particular, este estudio resulta pionero en el uso de acústica en los golfos norpatagónicos», explicó Luzenti.
El científico llevó a cabo nueve campañas de prospección acústica —cuatro en el golfo San Matías y cinco en el golfo Nuevo— cubriendo todas las estaciones del año. Los resultados mostraron que los cardúmenes de anchoíta, normalmente compactos y de bordes bien definidos, se vuelven más grandes y difusos cuando interactúan con agrupaciones de langostilla.
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Uno de los hallazgos más llamativos del estudio fue la presencia de grandes agrupaciones de langostilla que llegaban a cubrir hasta 100 metros de profundidad y varias millas náuticas de extensión. «Utilizando cámaras subacuáticas y comparando con registros de otras zonas del Mar Argentino, concluimos que se trataba de la langostilla Munida gregaria«, detalló el investigador.

En los últimos 15 o 20 años, los registros acústicos muestran que esta especie se extendió en la columna de agua de todo el Mar Argentino por razones aún poco claras. El trabajo de Luzenti indica que esa expansión altera la estructura escolar de la anchoíta, lo que tiene importantes implicaciones en la dinámica de alimentación de sus depredadores y en el funcionamiento del ecosistema pelágico norpatagónico.

«Considerando que la extensión de Munida gregaria en el Mar Patagónico es reciente, el trabajo evalúa los efectos de la interacción en una etapa temprana en un ecosistema cambiante, siendo los efectos a largo plazo aún desconocidos», cerró Luzenti.
Con información de Prensa CENPAT – CONICET



