La tranquilidad de los vecinos de Coronel Belisle, en Río Negro, se vio alterada durante semanas por el ruido constante de una motocicleta con escape adulterado. Luego de repetidas denuncias, el conductor fue citado por el Juzgado de Paz local, donde reconoció su responsabilidad y aceptó la sanción impuesta.
El juez determinó que el motociclista debía reemplazar de inmediato el escape libre por uno reglamentario, enmarcando la infracción dentro del artículo 49 del Código Contravencional, que castiga los ruidos molestos que perturban el descanso y afectan la salud de la comunidad.
MIRÁ TAMBIÉN | Cayó un búnker con droga y más $1 millón incautados en la Patagonia
En su resolución, el magistrado remarcó que los escapes modificados no solo generan contaminación sonora, sino también ambiental, ya que incrementan la emisión de gases tóxicos. “El accionar del imputado merece una sanción proporcional a la modalidad de la falta y al riesgo para terceros”, señaló.
La orden de cambiar el caño de escape fue considerada una medida de “reparación integral” con fines educativos. Según el juez, esta sanción busca que el infractor tome conciencia de la gravedad de su conducta y sirva de ejemplo para otros motociclistas.
MIRÁ TAMBIÉN | Francos confirmó que Milei vetará los proyectos de los gobernadores
Finalmente, el fallo advirtió que, en caso de reincidencia, el motociclista podría enfrentar sanciones más severas, como inhabilitación para conducir, multas significativas e incluso abordaje interdisciplinario.


