La activista Cristina Agüero, integrante del movimiento No a la Mina de Esquel, participa de una misión internacional que navega por el mar Mediterráneo con destino a Gaza para entregar ayuda humanitaria en medio del conflicto.
La iniciativa forma parte de la flotilla Global Sumud, compuesta por más de 100 embarcaciones que buscan romper el bloqueo impuesto por Israel desde 2007. “La idea es llegar, entregar la ayuda humanitaria y por supuesto la misión tiene como objetivo generar ese corredor”, explicó Agüero durante la travesía.
La misión transporta alimentos, medicamentos y útiles escolares, aunque enfrenta serias dificultades debido a la destrucción de los puertos en Gaza. En ese contexto, la activista remarcó que la acción es también simbólica: “Nosotros somos una misión que lleva ayuda humanitaria. Nos avalan las leyes de ayuda humanitaria y de navegación, y eso nos deberían garantizar poder llegar a Gaza”.
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Agüero también expresó preocupación por la situación global y el rol de la comunidad internacional ante el genocidio que ocurre en Palestina, de acuerdo a lo determinado por la Corte Penal Internacional: “Lo que más miedo nos da es que este régimen se instale en el mundo”, advirtió, al tiempo que cuestionó la falta de respuesta de los gobiernos frente a la crisis humanitaria.
En paralelo, destacó la experiencia de convivencia con activistas de distintos países y culturas durante la navegación. “Es muy conmovedor ver y compartir con gente de otras culturas, de otros países, con otros idiomas, pero que estamos pensando lo mismo”, relató.
Finalmente, la dirigente subrayó que la flotilla busca generar presión internacional para habilitar el ingreso de ayuda. “La flotilla sola no puede romper el bloqueo, tiene que ser una acción en conjunto con la flotilla más las movilizaciones en tierra”, concluyó.



