La histórica disquería Zivals, ubicada en la esquina de Corrientes y Callao, denunció que fue incluida entre los inmuebles que serían expropiados para la construcción de la Línea F del subte porteño y lanzó una campaña pública para intentar evitarlo.
Su dueño, Fernando Laviz, aseguró que se enteraron de la posible expropiación a través de los medios y cuestionó que el proyecto enviado a la Legislatura contemple a Zivals y al mercado de San Cristóbal entre los inmuebles alcanzados. Según explicó, la propuesta no prevé la restitución del espacio que no sea utilizado para la obra.
Desde el Gobierno porteño señalaron que todavía se analizan alternativas para compatibilizar la construcción de la nueva línea con la continuidad de la disquería, que tiene 55 años de historia y recientemente incorporó un mural de Charly García reconocido como de interés cultural.
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Entre las opciones planteadas aparece la posibilidad de ubicar la boca de la estación sobre la calle Tucumán, a unos 200 metros del enlace con la Línea B. También se analiza una alternativa para que la librería funcione en altura, por encima de la futura estación, aunque Laviz rechazó esa propuesta.
El propietario de Zivals sostuvo que existen otras alternativas para construir los accesos sin afectar el local, entre ellas el pasaje Discépolo y algunos inmuebles ubicados sobre Callao que están en venta. Además, cuestionó el impacto que tendría concentrar una mayor cantidad de pasajeros en la ya transitada esquina de Corrientes y Callao.
Laviz aclaró que el reclamo no busca impedir la construcción de la Línea F, sino modificar el proyecto para evitar la afectación de Zivals. “A nosotros no nos interesa hacer caer el proyecto. Que se haga la Línea F”, sostuvo, aunque cuestionó el proceso que derivó en la inclusión del histórico local entre los inmuebles sujetos a expropiación.


