“La situación es bastante compleja. El reclamo surge de parte de la sucursal de Morón, en la Provincia de Buenos Aires”, indicó la doctora de Los Ríos en el inicio del diálogo en “La Traviata”.
“En principio se acercó un grupo de trabajadores a pedirnos que verifiquemos si eran legales las sumas remunerativas. Luego de un estudio contable nos dimos cuenta que entre el 70 por ciento del salario eran sumas no remunerativas, que no cumplían con las normas internacionales del trabajo”, puntualizó.
“Por eso hemos recurrido a la Justicia y hemos logrado fallos favorables, no sólo de primera instancias, sino en otras dos instancias superiores, aunque la Corte sigue poniendo reparos”, cuestionó la abogada.
“Los fallos se han sumado a lo largo de todo el país y hemos ampliado la representación a 5 mil de los 18 mil trabajadores que tiene el Correo Argentino”, remarcó De los Ríos.
“Estas actas para el pago de sumas no remunerativas se comenzaron a aplicar a partir del 2000 con el argumento de la emergencia económica, aunque con un plazo de vencimiento”, recordó la representante legal.
“Comenzaron aprietes de distintos tipos, no sólo a los trabajadores, sino a los letrados que los representamos, a través del propio gremio y de las autoridades del Correo”, denunció De los Ríos.
“A principios eran sugerencias y después las amenazas concretas de que se olvidaran de los ascensos
De los Ríos aseveró que hay una connivencia del Correo, los gremios con el Ministerio de Trabajo: “lamentablemente sí. Estas sumas no remunerativas se acordaron con la anuencia de las entidades sindicales y ante la vista gorda del Ministerio de Trabajo, que homologó algo ilegitimo que va en contra de las normas de la OIT (Organización Internacional del Trabajo)”.

“En realidad no sólo hay una estafa al trabajador, sino también a las entidades previsionales, porque no se liquidan los aportes del 70 por ciento del salario”, recalcó De los Ríos.
“Les pasa a los carteros que si se accidentan o los muerde un perro, la ART les reconoce sólo el salario básico que no incluye lo no remuneratorio, o sea el 30 por ciento en blanco. Lo mismo pasa con el aguinaldo, si fallece o es despedido, le liquidarán ese porcentaje porque el resto no es remunerativo”, explicó.
“Ahora el aporte sindical incluye todo, lo remunerativo y no remunerativo”, reprochó la defensora.
“En realidad los representantes de la empresa son apoderados, porque para la ley el Correo Argentino es una sociedad anónima, una persona jurídica de carácter privado que está sometido a la ley de sociedades comerciales”, señaló.
“Sin embargo, para otras obligaciones se pone de relieve la mayoría estatal”, replicó.
“La empresa ya ha despedido a más de 200 personas, pero lo peor es que se trata de trabajadores con 20 años de trayectoria, de carrera, que no ingresaron por influencias políticas. Con el agravante que recibieron el telegrama sin previo aviso y sin causa”, sostuvo De los Ríos.
“Hasta ahora los reclamos que hemos hecho sobre estos despidos han caído en saco roto. La Ley considera que nuestro reclamo no es de envergadura”, lamentó De los Ríos.
Reveló que “cuando los trabajadores están por cobrar en los términos de la reparación comienzan las presiones. Los mismos gerentes les dicen que si se bajan del reclamo van a mantener el puesto de trabajo o de lo contrario le van a enviar el telegrama”.
“Ir al Ministerio de Trabajo es más o menos como ir a pedirle al zorro que cuide las gallinas. Es el mismo estado empleador que administra la Justicia, lo que deja a los trabajadores en un estado de debilidad”, enfatizó.

“El mensaje a los trabajadores es que se agrupen, que no tengan miedo, que si nos asiste la razón y la justicia, es la única forma de canalizar nuestros reclamos en la sede que corresponde”, exhortó la letrada.
Reiteró que “hemos recibido amenazas de muerte, hemos sido víctimas de robo y golpes en la vía pública y presiones para abandonar las causas, personalmente hasta tuve que disponer de vigilancia privada”.
“En el caso de los trabajadores, es fundamental que permanezcan unidos y que dejen un precedente”, consideró De los Ríos.
“Tenemos que mantenernos en un estado de derecho, sino no creemos en la Justicia, no tenemos más en que creer, es el último peldaño para pedir ayuda”, sentenció De los Ríos.
ESTATALES DESDE 2003

En tanto, el delegado local de los trabajadores le contó a Radio 3 que «volvimos a ser estatales en 2003, cuando el Estado nacional le sacó la concesión al Grupo Macri».
«A partir de esa decisión, el Correo Argentino pasó a depender del Ministerio de Planificación (ahora la Secretaría de Planificación Territorial) en un 99 por ciento y el restante 1 por ciento de Economía», señaló.
«En 2006 se empezaron a incrementar las sumas no remunerativas hasta llegar a un momento que gran parte del sueldo es en negro», explicó.
«Comenzamos a ver cosas raras a fines del año pasado, cuando tenían que nombrar a compañeros que ya estaban a cargo de sucursales. Los llamaban del sindicato y le decían que como estaban haciendo juicio, el ascenso no se podía hacer», reveló.
«Ya esté año comenzaron los despidos, hubo dos en febrero y cinco en abril», recordó.


