El presidente Rodrigo Paz anunció la eliminación total de la subvención al combustible luego de que el Congreso aprobara el financiamiento. La medida busca reducir el déficit y enfrentar la escasez de carburantes, aunque genera rechazo entre sectores sindicales.
El Gobierno de Bolivia eliminó desde este sábado la subvención al diésel, luego de que el Congreso aprobara un crédito de US$1.900 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El presidente Rodrigo Paz anunció que el precio del combustible pasará a estar vinculado al costo de importación y al mercado internacional.
Paz sostuvo que el Estado destinaba alrededor de US$55 millones por semana a sostener el precio subsidiado de los combustibles. Según el mandatario, esta política contribuyó al deterioro de las reservas internacionales y favoreció el contrabando y los problemas de abastecimiento.
El acuerdo con el FMI contempla un programa económico de 36 meses y está sujeto todavía a la aprobación del Directorio Ejecutivo del organismo, prevista para el 2 de octubre. El financiamiento forma parte de un programa que incluye medidas para reducir el déficit fiscal, fortalecer las reservas y avanzar con reformas económicas.
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El precio del diésel pasó de 9,80 a 17,95 bolivianos por litro, de acuerdo con la información difundida por EFE. La gasolina, en cambio, mantiene por ahora su esquema de subsidio, aunque el Gobierno prevé eliminar las subvenciones a los combustibles de manera progresiva.
Para amortiguar el impacto de la medida, el Gobierno anunció bonos y créditos en condiciones preferenciales para determinados sectores. Mientras tanto, sindicatos de transportistas y productores agropecuarios expresaron su rechazo y advirtieron sobre posibles protestas y bloqueos ante el incremento de los costos del combustible.
Además del financiamiento del FMI, Bolivia busca acceder a nuevos créditos del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo por unos US$5.000 millones. El Gobierno espera que estos recursos contribuyan a reforzar las reservas y financiar el programa económico en medio de la crisis que atraviesa el país.


