Los sectores más combativos de la CGT, encabezados por la UOM, planean un nuevo paro de 36 horas —24 de cese de actividades y 12 de movilización— para el próximo viernes 27 de febrero. La medida coincide con la sesión del Senado donde el oficialismo busca convertir en ley la polémica reforma laboral.
La decisión será ratificada el martes durante una reunión del Frente de Sindicatos Unidos (FreSu), y los gremios esperan convencer a la conducción más dialoguista de la CGT para sumarse al plan de acción. Entre los gremios involucrados se encuentran Aceiteros, Pilotos y ATE, que buscarán fortalecer la presión sobre el Congreso.
El secretario general de la UOM, Abel Furlán, criticó la actuación de la CGT en negociaciones previas y señaló que los 213 artículos del proyecto representan una pérdida de dignidad para los trabajadores, justificando la necesidad de un paro contundente frente a la reforma.
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Mientras tanto, la cúpula de la CGT, liderada por Cristian Jerónimo, Jorge Sola y Jorge Arguello, anunció que su estrategia principal será judicializar la ley, argumentando que la normativa posee “tintes inconstitucionales” tanto en su conjunto como en algunos artículos específicos.
La reforma laboral ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados el 20 de febrero, con 135 votos a favor y 115 en contra. El proyecto contó con el respaldo de La Libertad Avanza, PRO, UCR, Innovación Federal y otros diputados provinciales, mientras que Unión por la Patria, la izquierda, Coalición Cívica y legisladores de varias provincias se opusieron.
Analistas laboralistas advierten que la aprobación de esta ley podría generar una ola de juicios por despidos y cambios en condiciones laborales, intensificando el conflicto entre los gremios y el Gobierno.
Fuente: Perfil.


